jueves, 22 de marzo de 2012

Esta noche

Escucho mi corazón (pobre obrero) cumpliendo su labor cotidiana, y me late que prefiero no creerle todo...
Trato de concentrarme en este mate que no me gusta tomar solo.
La verdad... hoy quiero tenerte aquí, frente al fuego, en esta contemplación primigenia.
Hoy quisiera escuchar nuestro silencio atravesando la lluvia, que insiste en el ventanal.
Esta noche te contaría esas cosas que se guardan para siempre.
Te daría un primer beso, y otro primer beso, hasta perder la cuenta de tantos y tantos primeros besos.
Seriamos dos modernos primitivos, latiendo entre el agua y el fuego, bajo la noche... entonces tibia.

No hay comentarios: